Parkinson y paracetamol… y ya van 3

Ya volvemos a estar igual. Mi padre resfriado, tomando paracetamol, y con consecuencias.

Está mucho más irritable, habla en sueños mucho más y tiene más neuras. Yo ya no sé si es el resfriado o el paracetamol, pero está más que comprobado que empeora cognitivamente en cuanto se medica.

Yo paso las tardes con mis padres, para que no estén solos todo el día, y “soporto” sus siestas. Y digo soporto, porque esta última semana, de resfriado y paracetamol, las siestas de mi padre son un conjunto de discursos a gritos. A veces ininteligibles, otras vocalizando perfectamente e incluso contestando.

Mi madre me cuenta que de noche es igual, incluso con movimientos exagerados. Aunque ella no nota demasiada diferencia de otros días. “Siempre es igual”, me dice.

Lo que sí nota mi madre es que está mucho más irritable y que le cuesta contener su mal humor. Podría decir que mi madre lo busca, pero ella tampoco está muy fina últimamente (caídas, pérdidas de memoria, problemas para controlar la micción) así que tampoco le puedo pedir mucho. Además están todo el día juntos y eso agota a cualquiera.

La cuestión es que hace unos días, mi padre  se puso tan nervioso por culpa de tomar o no el paracetamol, y cuando tomarlo, que gritó , insultó y amenazó con irse de casa. Todo por si se había tomado la pastilla o no. Al día siguiente todo eran disculpas. Él no es así. Sólo estuvo así al principio de la enfermedad, y lo pasamos muy mal.

Si estas cosas le pasan actualmente sólo cuando toma paracetamol, está claro que algo está afectando a sus neuronas. Yo sigo buscando una explicación que no nos dan los médicos, y sigo sin encontrarla, pero algún día sabré qué pasa por esa cabeza cuando el paracetamol empieza a hacer de las suyas.

11 abril 2017 Día del Parkinson

Y otra vez está aquí el día del parkinson. Y otra vez hay pequeñas reseñas en la tele y en los diarios, y todas pintándolo fatal.

Que sí, que es verdad, es una enfermedad neurodegenerativa sin cura, los afectados pueden acabar sin poderme mover y con deficiencias cognitivas, pero cuánto cuesta decir que a veces la cosa no va tan rápido? cuánto cuesta dar un poquito de esperanza?

Que no tienen ni idea de lo que afecta ver esas cosas. Mi padre estuvo ayer todo el día deprimido después de ver las noticias. Tiene que ser horroroso saber lo que te espera. Y aunque todos sabemos que nos vamos a morir, saber que antes puedes acabar hecho un vegetal no es plato de buen gusto.

Por ahora mi padre va más o menos bien. La enfermedad avanza rápido, pero todavía puede llevar una vida relativamente normal. Que digan estas cosas en las noticias, que hay que vivir con esto, pero hay que vivir y disfrutar lo que se pueda. Y mientras tanto, que investiguen y saquen algo para frenar el avance, o para tener una cura.

Contradicciones. Más sobre la hipertensión

Mi padre ha vuelto a tener una subida importante de tensión. Se pasó desde el jueves por la noche hasta el viernes noche con la máxima entre 170 y 180. Tras 5 horas en urgencias, dos pastillas más un suero intravenoso, nos mandaron a casa porque lo único que conseguían es que se pusiera más nervioso y no le hiciera efecto nada de lo que daban.

Y es que el no saber qué le pasa, el tener que estar allí con un suero puesto, el tener a mi madre allí pasando pena, y a nosotras también,… todo eso le puso muy nervioso. Y como él me dijo, le daba mucha rabia. Eso es fatal para un ataque de hipertensión.

La cuestión es que en la última visita al neurólogo, hace cosa de un mes, el doctor nos dijo que le tenían que revisar la medicación de la tensión porque con el medicamento del parkinson, ésta suele ser baja. Entonces, por qué mi padre tiene estas subidas de tensión que antes no tenía? están o no relacionadas con el parkinson? si la medicación antiparkinsoniana baja la tensión, por qué a él no se la baja?

Mañana va al médico de cabecera para ver qué tal han ido las pastillas nuevas y cómo se encuentra. Me gustaría que nos pudieran aclarar las dudas que tenemos. Serán capaces de hacerlo?

Desorientado otra vez

Hace un tiempo ya conté que mi padre a veces está desorientado. La semana pasada fue una de esas veces. Se repitió el episodio de levantarse a las tantas de la madrugada convencido de que era hora de levantarse.

A eso de las 3 de la mañana, se lo encontró mi hermana vestido y saliendo del baño. Le convenció de que era de noche y se fue a la cama. También tuvo que convencerlo de que se pusiera el pijama, ya que iba a dormir en ropa interior cuando la temperatura rondaba los 10 grados. A todo esto, él se enfadó por la manera en que le mandaron a la cama.

Por la tarde, cuando llegué yo, me lo contaron: primero mi madre, luego él. Volví a repetirle la orden de que si no es de día, no hay que levantarse. Tengo la teoría de que las órdenes fáciles son más sencillas de recordar y asimilar.

Pero el problema radica en si esto se va a repetir más. A mi madre le preocupa que una noche coja puerta y salga a la calle, y se despiste. Por suerte, tiene la costumbre de salir con el perro por las mañanas, y el perro está más mayor que él y no lo veo saliendo a pasear a esas horas sin remugar. Pero la verdad, yo tampoco tengo demasiado claro que no salga un día a la calle en plena noche.

Dentro de un mes tiene hora en el neurólogo, y ya estoy preparando la lista de preguntas a hacerle. La de estos episodios de desorientación nocturna va a ser de las primeras.

Tangram

No se me ocurrió otra cosa que regalarle un tangram a mi padre por reyes.

tangram

La idea es hacer figuras con las siete piezas.

Empezamos con alguna figura fácil, y por alguna razón no era capaz de poner las figuras igual que en dibujo que veía. Solución, empezar colocando las piezas en la caja.

Le costó un poco, pero ya lo ha conseguido. Así que vamos a ir figura por figura.

Visto lo visto, he supuesto que el párkinson le ha afectado a la visión espacial. De hecho, he buscado información, y me he encontrado con lo siguiente:

* TRASTORNOS PERCEPTIVOS. La percepción visuo-espacial es la que más se encuentra alterada centralmente, aparte de los problemas oculomotores periféricos. Los pacientes con EP no perciben bien las distancias, la posición relativa entre varios objetos, la visión en tres dimensiones, la claridad de las imágenes, incluso parece que hay mayor perseveración de las percepciones visuales de lo debido (no se “borra” rápidamente la memoria sensorial visual, y pueden interferir unas sensaciones visuales anteriores con otras nuevas). Además, el enfermo de EP muestra, al igual que la PSP, dificultades para atender a canales “multisensoriales” a la vez (ej, ver y oir simultáneamente), interfiriéndose poderosamente estos canales, anulándose mutuamente o creando confusión

http://www.psicologia-online.com/colaboradores/parkmadrid/neuropsicologia.shtml

Y también he encontrado un estudio con ejercicios visuales para afectados de parkinson. Están en el punto 4

https://fundacionvisioncoi.es/TRABAJOS%20INVESTIGACION%20COI/1/TERAPIA%20VISUALl%20parkinsonm.pdf

 

 

 

 

Sentimientos a flor de piel

No sé si es la edad, el parkinson o todo junto, pero a mi padre se le saltan las lágrimas a la primera de cambio. Se emociona con nada, o se pone triste  y llora en seguida.

No sabe explicar por qué. Yo tampoco. Al principio sí se entendía. Se pasa un duelo cuando te diagnostican una enfermedad degenerativa, sobre todo si no has estado nunca enfermo. Pero ahora ya está en fase de aceptación. Sí, le da rabia temblar, y le asusta ir a más, pero mentalmente está incluso mejor que mi madre.

A qué se debe esa capacidad de emocionarse que antes no tenía? o la tenía y simplemente la escondía? En casa nunca hemos sido de llorar en público, ni hombres ni mujeres. Yo soy la primera que evito derramar lágrimas en público. Quizás ahora se siente incapaz de retenerlas.

En cualquier caso, parece que el parkinson hace que los sentimientos estén a flor de piel. Y hay que aprender a vivir con eso

Entre dos frentes

Como ya he comentado alguna vez, a parte de que mi padre tenga parkinson, mi madre tiene algunos problemas de memoria, y 80 años. Eso hace que, a veces, sea complicada la relación con ellos, y entre ellos mismos.

No hay día en que no discutan por cualquier tontería, o por algo más gordo. Y no hay día que no vaya a estar con ellos y no se desahoguen conmigo: ” A que no sabes la última de tu padre? se ha dejado las llaves y dice que ha llamado al timbre mucho rato y que no le he abierto. Yo no estoy tan sorda” (que sí lo está, bastante) ” No veas la que ha montado tu madre esta mañana porque me he dejado las llaves y he tardado mucho en volver, pero es que me he cansado de llamar al timbre y no me ha oído”

Y qué hago yo en estos casos? Intento razonar con los dos, por separado, intentando hacerles ver que no puedo darles la razón porque no estaba, y que puede haber pasado tanto una cosa como la otra. No podría ser que mi madre estuviera en una zona de la casa donde no oyera el timbre? pues claro. Y no podría ser que mi padre se hubiera equivocado de timbre? por supuesto. A veces funciona, pero las pocas, y con mi padre más que con mi madre, que se ofende y dice que siempre le doy la razón a él. Tengo la impresión de que mi madre sufre algún síndrome del cuidador, mezclado con una edad avanzada, que hace que se ponga celosa. Quiere hacerlo todo, tener siempre la razón y ser la fuerte, pero no puede. Su cuerpo falla, y siendo realistas, su mente también está fallando cada vez más.

Pues como estas, múltiples, y casi cada día: que si no han oído lo mismo en el médico, que si se quiere ir a pasear solo, que si es un cabezota, que si se ha tomado o no la pastilla. Y no admiten ayuda, o por lo menos la que yo les doy. Quieren que les de la razón, y no sé hasta que punto es lo más adecuado en estas situaciones.

Admito que eso agota mentalmente y a veces acabo de los nervios y en un estado de tensión bastante importante. Hace unos días acabé con un amago de ataque de ansiedad, que por suerte supe controlar. Pero como cuidadora tengo que aprender a cuidarme yo, y no dejar que me afecte tanto. Aunque cuesta lo suyo.